El ESCANDALO Andaluz

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Tras varios meses de silencio por diversas causas, parece que por fin estoy en condiciones de volver a teclear en esta bitácora que tantas alegrías y desengaños me ha dado.

Y qué mejor que levantando mi voz ante hechos tan lamentables como los que estamos sufriendo en mi querida Andalucía.

El Presidente de la Junta de Andalucía, Pepe Griñán para los amigos y como a él le gusta que le digan (yo particularmente prefiero guardar las formas y llamarlo de Sr. Griñán ya que no nos conocemos……, ni ganas, claro), presumiblemente dimitirá mañana martes de su cargo como tal. 

Según sus propias palabras se va para que “ningún escándalo salpique a la Junta ni a Andalucía“. No tengo muy claro a qué escándalo se refiere ya que si es por el de los ERE’s fraudulentos, ese Sr. Griñán, ya nos ha salpicado de lleno.

Su sillón, muy probablemente y tras un proceso de primarias que no se llegó a celebrar en el PSOE andaluz y que podríamos calificar de circense, será ocupado por la Licenciada en Derecho, Susana Diaz. 

El caso es que se va y, no precisamente por la puerta grande, sino todo lo contrario. Se va y presumiblemente no dejará su escaño como Parlamentario andaluz, cosa por por cierto era su pretensión. 

Los planes del Sr. Griñán, pasaban, presumiblemente, por cesar como Presidente de la Junta de Andalucía y sin dejar sus cargos y responsabilidades dentro del PSOE, ya a sus 67 años, pasar a una “jubilación merecida”.

Pero claro, al “pasar a mejor vida”, dejaría el camino libre a la Juez Mercedes Alaya a que lo imputara como a un ciudadano más, sin las prebendas de un aforado. A fin de evitar este “sin sentido”, ¿qué mejor que ser nombrado Senador por designación autonómica sin la necesidad de ser diputado? El problema es que el Partido Popular, lógicamente, votaría negativamente al examen de idoneidad de la Comisión de Gobierno Interior al que deben someterse los candidatos.

Tranquilidad, todo tiene arreglo. El señor Griñán cesará como Presidente de la Junta pero no abandonará su escaño de Parlamentario Andaluz. Pasado un tiempo prudencial desde su renuncia a la Junta, podrá presentarse como candidato al Senado. De esta forma, y según establece el Reglamento del Parlamento, el señor Griñán podrá convertirse en senador con los votos a favor de la bancada socialista.

Esta parece ser que será la fórmula empleada para designar senador a Griñán, aunque muy lamentablemente sería esta la primera vez que en Andalucía un Candidato al Senado se planta en Madrid sin un pacto entre todas las formaciones políticas; otra más del PSOE para salvar el pellejo de los suyos y conseguir que el aforamiento se haga eterno.

Pero todo esto no es escándalo, ya estamos acostumbrados. Escándalo es que se desee la muerte de alguien cuya vida corre peligro tras un accidente de tráfico o que se desee la muerte de alguien por unas declaraciones públicas; eso señores sí que es escándalo.