Silencio.

   
Permitanme que hoy no sean mis palabras las que ocupen este espacio, aunque sí mis sentimientos. Por ello he decidido titular esta entrada “Silencio”.

El texto que a continuación edito, lo he recibido por corro electrónico; ya saben, ese correo que te dice que lo pases a tus amistades para que sea divulgado.

Ciertamente no sé si la carta en cuestión es real o no. Pero la verdad es que me da igual, lo importante es lo que expresa, por eso desde este humilde espacio me hago eco de su mensaje.  

– DE MADRE A MADRE:

Vi tu enérgica protesta delante de las camaras de TV en la manisfestación de ayer en favor de la reagrupación de presos de ETA y su transferencia a carceles del pais vasco.
  
Vi como te quejabas de la distancia que te separa de tu hijo y de lo que supone economicamente para ti ir a visitarlo como consecuencia de esa distancia.

 
 
Vi tambien toda la cobertura mediática que dedicaron a dicha manifestación, así como el soporte que tuvistes de otras madres en la misma situación y de otras personas que querian ser solidarias contigo y que contais con el apoyo de comisiones pastorales, organos y entidades en defensa de los derechos humanos, ONGs etc. etc. 

 

Yo tambien soy madre y puedo comprender tu protesta e indignación. 
 
Enorme es la distancia que me separa de mi hijo. Trabajando y ganando poco, idénticas son las dificultades y las despesas que tengo para visitarlo. Con mucho sacrificio solo puedo visitarlo los domingos porque trabajo incluso los sábados para el sustento y educación del resto de la familia.

 

Felizmente  tambien cuento con el apoyo de amigos, familia etc. 

Si aún no lo sabes yo soy la madre  de aquel joven que murió cuando se dirigía al instituto y que al pasar cerca de un coche aparcado, este hizo explosión a causa de la bomba lapa que tu hijo puso en los bajos de ese coche. En la próxima visita cuando tu estes besando y acariciando a tu hijo yo estaré visitando al mio y depositandole unas flores en su tumba.

 
 
Ah! se me olvidava: ganando poco y sosteniendo la economía de mi casa, a través de los impuestos que pago, tu hijo seguirá durmiendo en un cómodo colchón y comiendo comida caliente todos los dias.

 
Otra cosa querida: ni en el cementerio ni en mi casa nunca vino ningum representante de esas entidades que tan solidarias son contigo para darme apoyo ni dedicarme unas palabras de aliento y ni siquiera para decirme cuales son MIS DERECHOS. 


La foto con la que finaliza esta entrada con corresponde con la situación de la carta, pero considero que aunque muy cruda, es real y significativa.

Gracias.

Anuncios

2 comentarios en “Silencio.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s